Para
alcanzar honra, solvencia económica y una vida digna debemos ser
solícitos, es decir oportunos, preparados, rápidos y hábiles en lo que
hacemos. Deja la negligencia, la necedad que solo traen vergüenza y
pobreza. Ser cristiano significa representar a Dios, quien es sabio, así
que no podemos ser negligentes, sino diligentes.
Si quieres ser pobre aprende a ser necio, insensato y negligente, júntate
con borrachos e irresponsables. Dios está listo para bendecirte, pero
debes estar listo para recibir y aprovechar Su bendición. Dile: “Padre,
perdóname si he malgastado lo que me has dado, te pido sabiduría e
inteligencia sobre toda posesión, estoy listo para que me bendigas”.
Recibe a Jesús en tu corazón, ¡ese es el acto más sabio y diligente de
tu vida!
“Padre,perdóname si he malgastado lo que me has dado, te pido sabiduría e
inteligencia sobre toda posesión estoy lista para que me bendigas”.
¡Padre, te damos gracias por la vida y por cada una de las bendiciones que recibimos de Tu amor!
https://www.youtube.com/watch?v=7SWGLgNsD70