viernes, 7 de febrero de 2014

Para alcanzar honra, solvencia económica y una vida digna debemos ser solícitos, es decir oportunos, preparados, rápidos y hábiles en lo que hacemos. Deja la negligencia, la necedad que solo traen vergüenza y pobreza. Ser cristiano significa representar a Dios, quien es sabio, así que no podemos ser negligentes, sino diligentes.

Si quieres ser pobre aprende a ser necio, insensato y negligente, júntate con borrachos e irresponsables. Dios está listo para bendecirte, pero debes estar listo para recibir y aprovechar Su bendición. Dile: “Padre, perdóname si he malgastado lo que me has dado, te pido sabiduría e inteligencia sobre toda posesión, estoy listo para que me bendigas”. Recibe a Jesús en tu corazón, ¡ese es el acto más sabio y diligente de tu vida!


 “Padre,perdóname si he malgastado lo que me has dado, te pido sabiduría e inteligencia sobre toda posesión estoy lista para que me bendigas”.

 ¡Padre, te damos gracias por la vida y por cada una de las bendiciones que recibimos de Tu amor!
 https://www.youtube.com/watch?v=7SWGLgNsD70